miércoles, 5 de febrero de 2014

JACINTO HIGUERAS IMAGINERO

Vive, durante la época bélica, en la calle Alameda próxima al Paseo del Prado, se trasladará posteriormente a la Plaza de Oriente, frente al Palacio Real. Su estudio lo instala durante dos años en la Cuesta de Santo Domingo, para después trasladarse a los bajos de su propio domicilio, en el local que se conocía con el nombre de Taberna del Alabardero y que también había sido casa de instrumentos musicales. Este será su taller  hasta  1953, año que por insistencia de su hijo Jacinto, ya consumado escultor, lo cierra definitivamente y hasta el final de sus días compartirán estudio en la calle Mantuano.



¿ Qué podemos decir de Jacinto Higueras como imaginero ?


Es difícil, muy difícil, hablar de esta faceta artística, rica en  número de obras, pero con algunos problemas en su ejecución. Él mismo, dirá en muchas ocasiones que destacar como imaginero era algo muy complicado, pues en España se habían desarrollado momentos escultóricos importantes. Ya en la Edad Media encontramos obras maestras salidas de manos anónimas, en su mayoría. Se inicia un resurgir con el Renacimiento, durante el  XVI, que culminará, en el XVII, con el llamado Siglo de Oro. Será la época de una imaginería en la que se consigue divinizar la materia plasmando en ella la fe.



Tras la Guerra Civil habrá un nuevo renacimiento escultórico, pero impulsado por necesidades distintas. Aquel  renacer de la imaginería religiosa fue impulsado  por las ideas conciliares de Trento, el de ahora, como necesidad artística al haber desaparecido durante la guerra muchas de las grandes obras de arte de antaño.



Jacinto Higueras ya había demostrado su buen hacer como imaginero en un momento que la necesidad no obligaba. Fue reconocido con obras ya mencionadas, San Juan de Dios, Cristo de la Buena Muerte y el Padre Almansa, sabiendo imprimir un fuerte misticismo a la primera, dulzura divina a la segunda y caridad humana a la tercera.


En esta nueva etapa, en la obra del artista, va a predominar lo religioso. En breves fechas saldrán de sus manos Nazarenos, Cristos y Dolorosas que irán ocupando, con más o menos acierto,  las hornacinas vacías.



En una entrevista realizada al escultor por Cecilio Barberán, este le pregunta:
- ¿ Se podría llegar a un renacimiento escultórico ?. ¿ Cómo cree Vd. que debe ser nuestra nueva imaginería ?.
El artista responde:

- "...inspirada en los cánones de la clásica de los siglos XV al XVII, para dar, a través del temperamento de cada cual, una nota personal y de intensa expresión mística que emocione y acerque a Dios ".



Hay que decir, en honor a la verdad, que consigue nuevas obras maestras en las que se plasma la idea expresada y que podemos apreciarlo en obras  como el Nazareno que se procesiona en Úbeda y que Santisteban también posee una réplica. 
  
Maqueta de cabeza de Nazareno
Nazareno de Úbeda
                
El Cristo de la Vera - Cruz de Villacarrillo, de tamaño menor que el natural, pero realizado así por la exigencia de adaptarlo a la Cruz primitiva de plata que se salvo del expolio bélico.


Cristo de la Vera-Cruz en su camerino
Rostro del Cristo de la Vera-Cruz. Villacarrillo
                                                                           




 Niño de la Virgen del Collado, al que el artista supo imprimir la tierna textura de sus carnes.


Virgen del Collado y Niño
         También hay que decir que dentro de su imaginería hay obras que no logran alcanzar esa elevada categoría artística, aunque son numerosas las razones que se pueden aducir.
Primera. El ingente trabajo al que ha de hacer frente el autor, que le obliga a dejar en manos menos expertas la finalización de muchas obras. Es ejemplo claro el paso procesional de la Flagelación de Pamplona. Se conserva, en el Museo dedicado al artista en su ciudad natal, la maqueta del mismo, así como algunas fotografías, en una y otras, se observa una mayor perfección tanto en el conjunto como en los detalles, en cambio la obra ya realizada deja mucho que desear, hasta tal punto que en un catálogo de la Semana Santa pamplonica de 1975, se transcribe el comentario que hizo Iribarren de ese grupo procesional en 1945 y que textualmente dice: " Consta de tres tallas un tanto microcéfalas, de formas redondas y piernas y brazos tubulares. La cabeza de Jesús pequeña y chata, sugiere la duda de si al imaginero no le habría faltado madera. Se ha querido elogiar la serenidad divina de la flagelación, pero más que serena, su actitud resulta indiferente a los dolores físicos de la flagelación; como si Jesús se hubiese desprendido de su naturaleza humana, lo que implica herejía " (10).


Flagelación de Pamplona
Maqueta para Flagelación
   

Segunda. Los ayudantes policromadores no supieron conjugar en numerosas ocasiones la pintura con la obra escultórica. Es conocida, a través de familiares y amigos, que lo han contado, la historia de una Dolorosa, realizada para su pueblo, Santisteban, que cuando el artista observó su obra ya instalada en su capilla, se dio cuenta que la policromía no era la apropiada para la imagen y el lugar. Inmediatamente ordenó que la bajasen de su sitial, la raspó y allí mismo instaló un taller provisional dándole una nueva policromía. Hoy, esa imagen es considerada como obra de gran belleza artística.


Dolorosa
                                 

Tercera. En numerosas ocasiones, los artistas recibían encargos con la exigencia de reproducir con fidelidad la imagen desaparecida.  Son conocidas algunas anécdotas, como la que se cuenta que le ocurrió al  escultor granadino Navas Parejo, que recibe el encargo de realizar la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia, para su Cofradía de Málaga, pero con la condición de que incluyese una mano que se había salvado de la primitiva imagen de Pedro de Mena, a lo que el artista contesto que era algo difícil, pues lo normal es restaurar la mano de un Cristo, pero lo absolutamente sorprendente era hacer un Cristo para una mano y más aún si esa mano la había tallado Pedro de Mena. En honor a la verdad, sea cierta o falsa la historia, Navas Parejo consiguió una de la figuras más bellas y admiradas  de  la  Semana  Santa  de  Málaga  y  que es conocida con el cariñoso apelativo de "  El Chiquito ".

A nuestro artista también le ocurrieron cosas parecidas, la ya mencionada del Cristo de la Vera - Cruz, pero aquí sólo le obligaban al tamaño, nunca a la técnica y expresividad de la imagen. Es notorio el caso de la Virgen del Carmen de Arjona, obra en piedra y que al no responder al esquema de la antigua, pronto fue rechazada por el fervor popular y hoy esta desaparecida y relegada en cualquier desván.

Cuarta. Otro punto importante es que muchas imágenes quedaban totalmente desvirtuadas al convertirlas  en imágenes de vestir, habiéndose concebido como figura policromada sin necesidad de hábitos, rostrillo, pelucas, mantos y tules. La Virgen de la Roda, en la provincia de Albacete,  representa a María Orante y queda convertida, al vestirla, en una figura enana y rota totalmente en su composición.


Virgen Orante de La Roda
Virgen de La Roda vestida
                                   
Quinta.  Ocurre a veces, que muchas obras en las que el artista se esmera al tener que competir con otros, no llegan a realizarse. Siempre admisible si compite con obras de mayor categoría, pero nunca cuando son rechazadas por intereses personales. Un caso concreto ocurrido a Higueras fue el concurso que la Agrupación de Cofradías de Málaga convocó para el paso procesional de Cristo Resucitado.



Maqueta de Higueras para el Resucitado de Málaga
Resucitado de Málaga. Capuz
En los años postbélicos, no sólo va a realizar obras religiosas, también cultivará el retrato y la escultura monumental. Nos seguirá demostrando que nos encontramos ante un retratista consumado que sabe plasmar a su obra los rasgos físicos y los espirituales. De sus manos vuelven a salir verdaderas obras maestras en el campo del retrato podemos destacar el busto de su hija Marilola, que es la obra que presenta a su ingreso en la Real Academia de Bellas Artes; la cabeza de su hijo Augusto, con una bella factura que nos muestra blandura y suavidad en el modelado de volúmenes para darnos una sensación plácida y serena; el busto de Beethoven de gran fuerza expresiva; el de Alfonso el fotógrafo y otros muchos. 


Alfonso el fotógrafo. Tierna foto, nieta abrazando la cabeza del abuelo


En la escultura monumental la gran obra del momento va ser el Monumento Funerario a Palacio Valdés, en el que aparece sentada, al borde del sarcófago la figura de Demetria, personaje de  "La Aldea Perdida", en el momento de realizar una ofrenda floral. De esta misma época son dos proyectos que no llegarían a madurar, el Monumento a Emilia Pardo Bazán, para Madrid y el de Alfonso X, para Murcia, este último en colaboración con el arquitecto D. Luis Salas.



Monumento funerario de Palacio Valdés

En el transcurrir de estos años, existen tres momentos claves  en la vida del artista: un nuevo triunfo, el reconocimiento de su labor y la visita de la muerte.



En 1942 y en la Exposición de Bellas Artes de Barcelona, recibe el Premio Extraordinario de la Excelentísima Diputación Provincial por su obra " El Manigero Andaluz ". Es un nuevo triunfo que se suma a los ya conseguidos. Otra vez los jurados reconocerán el talento de Higueras como retratista, la obra premiada es con toda certeza y junto con su   Veterano de la Guerra de África, " Tío Stroza ", las obras cumbres del realismo en Higueras.


  

A finales del mismo año, concretamente el veintiuno de diciembre, se le van a reconocer los méritos contraídos a lo largo de su vida. Con 65 años sera nombrado académico, va a ser su máximo galardón, con el que sueña todo artista. La prensa del momento se hace eco del hecho y podemos hacer referencia al artículo que bajo el título de Jacinto Higueras, académico, nos dice: " El escultor Jacinto Higueras ha sido nombrado recientemente académico de Bellas Artes. El ilustre artista llega a la Academia después de un largo proceso de aciertos. Notable realizador de imágenes religiosas, obtuvo la primera medalla en la Exposición Nacional de 1920, por su talla de San Juan de Dios. Antes había sido premiado con medalla de Oro en la Exposición de Panamá, recompensa que volvió a otorgársele en la Iberoamericana de Sevilla. Recientemente ganó premio extraordinario en la Exposición de Bellas Artes, celebrada este otoño en Barcelona. Entre aquellas recompensas y ésta recientísima, Higueras ha ido cosechando otras muchas, merecido premio a una larga etapa de aciertos, de los que la mayoría están a la pública admiración en iglesias y plazas españolas " (13).



Aunque el nombramiento se realiza a finales del cuarenta y dos, no entra en el seno de la Academia hasta el 23 de octubre de 1944, sustituyendo a Victorio Macho, que había dejado su sillón vacante, no por fallecimiento, sino por ausentarse de España con destino a América donde dejaría grandes obras. Fue presentado como académico  por los escultores Benlliure, Clará y Capuz. Su discurso de presentación versaría sobre el tema: "Martínez Montañés y la imaginería religiosa ".

Después de su ingreso, empieza a trabajar como académico y en el curso 1945 - 46, es el encargado de abordar el tema: El problema de los monumentos nacionales. Él, que había sido Conservador de Residencias Presidenciales en tiempos de la República, tiene ahora  la gran misión de hacer que el pueblo se responsabilice de la gran importancia que tiene El Patrimonio Artístico Nacional, y entre otras cosas dice: "... me agradaría llegar a conclusiones para salvaguardar el tesoro artístico nacional que se halla en manos de los particulares. España tiene sembradas sus tierras de monumentos artísticos. Y en gran número están bajo la única protección de los particulares. Hay una legislación de tipo general que ampara esta realidad, pero también es bien cierto que las atrocidades que en algunas partes se cometen contra esta monumentalidad artística son innegables". "...visitar aldeas y pueblos es triste a veces, porque entonces queda nuestro espíritu  impresionado por la desgracia irremediable de hechos que deben constituir  delito ante la ley. En ocasiones son portadas magníficas de rancio sabor e indudable valor artístico que desaparecen para ser sustituidas por fachadas modernas de líneas sencillas de carácter exótico. Y aquella portada desaparece y sus piedras sirven para sillar de una edificación absurda con fines utilitarios ". "...Y allí donde existían documentos artísticos de esculturas religiosas que la piedad de los hombres labró toscamente y fueron ofertas votivas, de indudable valor, han sido remplazadas por modernas esculturas de cerámica levantina construida en serie, esculturas de merengue, sin expresión, pintadas en colores estridentes y que repugnan a la sensibilidad ". "...y son las pinturas retocadas por manos torpes que debieran maldecirse. Y las piedras de seculares monumentos son tapadas por una  costra de cal espesa que blanquea las paredes después. Esto escapa a la legislación actual y a una posible vigilancia. Sería necesario confeccionar un catálogo completo del arte español para realizar la inspección indispensable. Lo irreal  no  es  pretensión  mía  llevarla  a  efecto.  Es necesaria la formación artística de las gentes ". (15).


Virgen con Niño. Regalo a su hija Marilola


El momento final de la vida del artista  llegará el 20 de noviembre de 1954. Higueras recibirá una visita no deseada, la muerte.


La última obra salida integra de sus manos, será El Cristo del Perdón, para su querida Santisteban. Este Cristo, con su rostro elevado al cielo, parece pedir al Padre que acoja el alma del artista.


Cristo del Perdón


El 22 de noviembre de 1954, dos días después de la muerte del escultor, se celebró en la Real Academia una velada necrológica, en la que don José Francés vuelve a cantar las excelencias del artista y amigo fallecido.


En este discurso repite la semblanza, con algunas variaciones, que había realizado justamente diez años antes.

Poco después, y por iniciativa también del señor Francés y bajo el patrocinio del Director General de Bellas Artes, don Antonio Gallego Burín, se exponen en Madrid treinta de sus obras, en su mayoría retratos.


En el primer aniversario de su muerte, se inaugura en Alcalá la Real, siendo Ministro de Educación Nacional don Joaquín Ruiz Jiménez, el Monumento a Martínez Montañés, al que dedicó su discurso de ingreso en la Academia.


Monumento a Martínez Montañés


En las mismas fechas, y también en Jaén, se alzó el monumento a Almendros Aguilar. Ambas obras, habían sido iniciadas por él pero hubo de terminarlas su hijo Jacinto.


En el décimo aniversario de su muerte, en un homenaje en su honor, su hijo Modesto le dedicó  un bello canto, lleno de amor filial:  Réquiem apasionado por un Escultor:


Su pueblo natal nunca olvidará a su hijo predilecto, sus calles se verán ornadas por algunas de las obras del artista. En uno de los rincones mas bellos y visitados de la ciudad, se levantará, rodeado de fuente y jardines, el monumento a su escultor. De él, forman parte obras queridas y admiradas salidas de sus manos. Esa Bética que rememora la tierra andaluza y la reproducción en bronce de la primitiva Victoria desnuda que debía de haber coronado el monumento de las Batallas. De las manos de su hijo, sale la cabeza del artista, que con inmenso cariño había sido modelada para la exposición póstuma celebrada en Madrid.


Monumento a Jacinto Higueras en Santisteban del Puerto

El Ayuntamiento, bajo la dirección del entonces alcalde don Marcial Medina Berzosa, llegará a un acuerdo con la familia, para que haga donación de gran número de obras y maquetas. Con ellas se montará un Museo monográfico sobre el escultor.


También se crea el Patronato del Museo Jacinto Higueras, que se encarga de recordar y ensalzar la obra del artista. Para ello se celebra, el Certamen  de Escultura Jacinto Higueras.
Este Patronato celebró los actos conmemorativos del Primer Centenario del nacimiento del artista, que fueron patrocinados por la Caja de Ahorros de Granada. El asesoramiento artístico lo hizo el Dr. Domingo Sánchez-Mesa Martín, quien prologará el catálogo de una exposición de obras del artista, expuestas en la sala de exposiciones de la delegación de Jaén de la mencionada Caja de Ahorros.


Jacinto Higueras Fuentes.
Obra de Jacinto Higueras Cátedra

(10).- Pequeña Historia de nuestros Pasos de Semana Santa. Juan José Martínez Ruiz. Hermandad de la Pasión del Señor. Pamplona 1975.
(13).- Revista Artes y Letras de 20 de enero de 1943.
15).- Discurso en la Academia, al hacerse cargo de la defensa del Patrimonio Artístico Nacional.

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lunes, 2 de diciembre de 2013

CATEDRAL DE JAÉN. PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Historia
Tras la batalla de las Navas de Tolosa en 1212, hubo varios intentos para reconquistar la ciudad, pero no sería hasta 1246, gracias a un pacto de vasallaje,  cuando se logró.
Tras la reconquista, la mezquita musulmana se consagró como iglesia cristiana, como ya había ocurrido en otras plazas.. El obispo don Nicolás de Biedma (1368-1383)  fue quien decidió  la construcción de una nueva catedral gótica.

De cómo era el templo, dejó referencia escrita el deán Martínez de Mazas: “…era de cinco naves, la mayor de 27 pies de latitud y cada una de las otras de 18 y toda la longitud era de 185 y su latitud de 116, que tenía 16 capillas entre grandes y pequeñas y que el crucero era un ochavo, obra de algún primor en la forma, pero no en la materia, pues era de hieso…”

La pobreza de los materiales, y los asedios sufridos por las huestes granadinas hizo necesarias numerosas reformas, hasta que en 1509, diecisiete años después de la toma de Granada, el obispo constructor don Alonso Suarez de la Fuente del Sauce decide reconstruir una nueva Capilla Mayor. Para ello, derrumba la cabecera, respetando el muro principal, que aún se conserva y donde todavía se observa la decoración vegetal gótica.
Escultura de Andrés de Vandelvira. Exterior cabecera. Al pie de las pilastras , franja con decoración vegetal gótica

En esta primera etapa el maestro cantero fue Pedro López y se tienen referencias de Enrique Egas, como asesor y tasador de la obra.
Pero, sin duda, el gran impulsor de las nuevas obras fue el santistebeño Esteban Gabriel Merino, obispo de Jaén entre 1523 y 1535, y bajo cuyo obispado se contrató a Pedro de Vandelvira, quien en 1534 proyectó la obra y comenzó los primeros trabajos. Es a su hijo Andrés de Vandelvira, a quien se debe considerar como el gran maestro de la catedral de Jaén
A él se deben planos, elementos constructivos y distribución de la obra. Parámetros que tras su muerte se respetaran prácticamente hasta el final.

Para la construcción de la nueva obra que se iniciaría por el costado sur de la cabecera, era necesario derribar la torre llamada de Alcotán que estaba adosada a la antigua edificación. Fue necesario acudir al emperador, que concedió permiso por cédula despachada en Valladolid el 23 de mayo de 1555.
Esta zona, que incluye la sala capitular, la sacristía, la portada sur y la balconada que la corona, será la que mejor  muestra el estilo de Vandelvira y se convertirá en el modelo a seguir por los sucesivos maestros que dirigieron las obras.

Sacristía de la catedral.

El primero de ellos fue Alonso Barba, quien se hizo cargo del proyecto a la muerte de Andrés de Vandelvira en 1575.
En 1634 el obispo Baltasar Moscoso y Sandoval encarga la dirección de la obra a Juan de Aranda, responsable de las capillas del lado del evangelio y la gran cúpula concebida por Vandelvira.
A Juan de Aranda le sucede Pedro del Portillo y en 1660 se consagra y se dedica al culto toda la cabecera y el crucero, mientras el resto se sigue demoliendo y reconstruyendo. Eufrasio López de Rojas será el artífice de la bellísima portada principal y sus torres que serán acabadas por sus discípulos.
En la segunda mitad del XVIII  Ventura Rodríguez traza la iglesia del Sagrario y posiblemente restaura la portada norte dañada por el terremoto de Lisboa. Todo en consonancia con la zona sur levantada en el XVI.


Notas diferenciadoras de Vandelvira

La catedral de Jaén es un conjunto armónico iniciado en pleno renacimiento purista  y que irá recibiendo aportes de los nuevos estilos como el barroco, e incluso el neoclásico, eso si, siempre siguiendo las trazas propuestas por el maestro Vandelvira.
Cuando se inicia la catedral de Jaén el Renacimiento Plateresco ha llegado a su fin. En Andalucía Siloé, Vandelvira, Hernán Ruiz y Machuca, serán los maestros del Renacimiento Purista.

Andrés de Vandelvira, que trabajó bajo la protección de don Francisco de los Cobos, secretario del Emperador Carlos, beberá en lo artístico de grandes maestros de la época. La influencia de Siloé estará siempre presente. No podemos olvidar que gracias a él se hará cargo de las obras de El Salvador de Úbeda, que será el primer paso para las numerosas obras que dejará en la provincia. 
El Salvador. 
Las cariátides y telamones que aparecen en muchas de sus obras, posiblemente las elige de los temas utilizados por su mano derecha en lo decorativo Esteban Jamete.

Detalle Ayuntamiento de Úbeda

Todos los maestros de la época se aportan mutuamente sus conocimientos. Incluso se reúnen para decidir en muchos casos soluciones a algunos edificios, como el caso de la catedral de Málaga,  pero indudablemente el sello de Andrés de Vandelvira quedará patente en la catedral y en toda la provincia jiennense gracias a elementos propios como:

La bóveda baída.
  
Interior catedral de Jaén
                  

Las ventanas trigeminadas o serlianas.

Ventana Ayuntamiento de Baeza. Atribuida.

Los ajimeces o ventanas en esquina.

 Úbeda. Palacio Vela de los Cobos. Vandelvira

Los remates ochavados de las torres.

Villacarrillo. Torre de la Asunción. Vandelvira

Torre de la catedral.Miguel de Quesada

        
La planta de la catedral jiennense
La planta de la catedral es de salón o basilical, con testero plano en el que se abren tres capillas, la central más grande, dedicada a la Asunción.

             
 Consta de tres naves más dos de capillas laterales sobre las que descansan dos galerías altas. La del norte, a la que se accede por una bella escalera tiene sobre la portada una bellísima galería en ángulo. Todo obra de nuestro maestro. Esta galería es museo catedralicio y espacio Deán Martínez de Mazas, dedicado a exposiciones temporales.

Escalera subida a la galería sur. Vandelvira

Galería sobre la portada sur. Vandelvira
En el plano se observa como sobresalen al exterior, en la cabecera,  dos cuerpos. En la parte norte,  el de la sacristía y sala capitular; lo auténticamente vandelviresco y que servirá de programa para toda la construcción. En la parte sur, la Iglesia del Sagrario, último elemento adosado de estilo neoclásico, pero muy en consonancia con el resto. Trazada por Ventura Rodríguez y realizada por el sobrino Manuel Martín Rodríguez.

Presbiterio y capilla principal de la cabecera
Soportes
Los elementos de soporte son pilares cuadrangulares con medias columnas adosadas de fuste estriado y capitel compuesto. Sobre estos capiteles, dobles cimacios de cruz griega separados por amplias molduras, de los que arrancan los arcos que conforman las bóvedas. Estos cimacios aparecerán en otras catedrales andaluzas como la de Granada y la de Málaga. Se puede considerar una aportación del maestro Siloé para emular la esbeltez del gótico y realzar los arcos que conforman las bóvedas

Cubiertas
El elemento dominante en las cubiertas de la catedral son las bóvedas baídas, que se pueden considerar como elemento característico del renacimiento andaluz, gracias a Andrés de Vandelvira, que no las inventa, pues ya existían, pero si podemos decir que se convierten en la firma del artista en todos sus monumentos. En el crucero aparece la cúpula de Juan de Aranda, con linterna y ocho ventanales en su base que le dan gran luminosidad y realce. Esta cúpula tiene de base un anillo o tambor de 12,5 metros de diámetro, con decoración de cabezas de pilastras y guirnaldas que descansa sobre pechinas con decoración vegetal y las figuras de San Miguel, San Eufrasio, Santa Catalina y Santiago.

Bóveda de Aranda
Exteriores
Se puede acceder al interior por tres portadas.
Portada sur o de la Asunción. Obra de Vandelvira. Siglo XVI.
Portada norte o de la Inmaculada. Obra de Juan de Aranda. Siglo XVII.
Portada principal diseñada por Eufrasio López de Rojas y terminada por su discípulo Blas Antonio Delgado en 1688. Está enmarcada por dos bellas torres gemelas acabadas en el siglo XVIII por Miguel de Quesada. Se considera como una de las portadas más bellas del estilo barroco.
La Catedral esta rodeada por una lonja constituida por pilastras coronadas de pináculos y flameros que soportan las rejas de hierro. El diseño fue realizado por Manuel Martín Rodríguez. 

Fachada principal o de los pies. Eufrasio López de Rojas




Catedral de Jaén. Patrimonio. Razones

La designación de la Catedral de Jaén, servirá para colocar a esta tierra, como ya hiciera Vandelvira en su momento, en el lugar que le corresponde dentro del Renacimiento del sur.

La Catedral de Jaén es el mejor ejemplo de un conjunto  en el que se armonizan sin disonancias, todas las notas de estilos variados a lo largo de dos siglos: Renacimiento purista, renacimiento manierista, barroco, churrigueresco y neoclásico.

Será el complemento perfecto para nuestras ciudades de Úbeda y Baeza, ya Patrimonio de la Humanidad, pues es incorporar la joya principal, a la corona ya existente.
Un paseo por sus interiores y exteriores, nos sirve de lección magistral y nos ayuda a conocer la evolución de los estilos en la arquitectura.
En su momento ya influyó, y de manera decisiva, en la arquitectura colonial y allí pervive. Aquí, permanecerá perenne navegando para la posteridad en el más bello mar de olivos del mundo.




Panorámica desde Santa Catalina

                                                                                              

Bibliografía:
- Conceptos Fundamentales en la Historia del Arte. Enrique Wolfflin. Espasa - Calpe.
- Andrés de Vandelvira Arquitecto. Fernando Chueca Goitia. Instituto de Estudios Giennenses.
- Catálogo Exposición Vandelvira, Renacimiento del Sur. 500 aniversario

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